Las emociones en la infertilidad
El diagnóstico de infertilidad no solamente tiene implicaciones a nivel biológico y físico, sino que requiere también un esfuerzo emocional significativo. La infertilidad tiene un impacto en la salud mental y la percepción de calidad de vida de las personas. Así mismo, reportes de la Revista Iberoamericana de Fertilidad indican que entre el 25% y el 65% de los pacientes que reciben tratamientos de reproducción asistida presentan dificultades en su bienestar emocional, tales como: ansiedad, depresión, culpa, rabia, vergüenza, frustración y baja autoestima.
En diversas investigaciones se ha encontrado que las emociones tienen efectos a nivel del comportamiento de la persona, como por ejemplo aislamiento social, dificultad para realizar actividades diarias y de disfrute, deserción y baja adherencia al tratamiento. Por su parte, los pensamientos sobre sí mismo/a, los demás, y el futuro también se pueden ver afectados. Se han identificado pensamientos de culpa, preocupación constante sobre el resultado, ideas negativas sobre sí mismo y el procedimiento médico, al igual que la anticipación del fracaso de los tratamientos en pacientes con infertilidad.
Por último, de acuerdo con la Sociedad Española de Fertilidad, las problemáticas en la relación de pareja son frecuentes en el contexto de infertilidad, específicamente debido al diagnóstico y señalamiento de una de las dos partes como “culpable” de la incapacidad de procrear. Todo lo anterior, genera altos niveles de malestar emocional en las personas.
